En San Luis Potosí, la diferencia entre el precio de preventa y el precio de entrega de un mismo departamento suele ubicarse entre el 5% y el 10%. En un inmueble de dos millones de pesos, eso son entre cien y doscientos mil pesos que quedan del lado del comprador.
Por qué existe el descuento
Un desarrollador que vende en preventa obtiene flujo antes de terminar la obra. Ese flujo reduce su necesidad de financiamiento bancario y le permite comprar material en mejores condiciones. El descuento no es un regalo: es el costo del dinero que el comprador adelanta.
Entenderlo así ayuda a evaluar la operación con realismo. Usted está financiando parcialmente la construcción y, a cambio, recibe un precio menor.
Lo que conviene revisar antes de apartar
- Quién es el desarrollador y qué ha entregado. Pida ver obras terminadas, no sólo renders. Un desarrollador con proyectos entregados y habitados es una referencia verificable.
- Situación legal del terreno. Debe estar libre de gravamen o, si tiene hipoteca de obra, el contrato debe prever la liberación antes de la escrituración.
- Licencia de construcción vigente. Sin licencia municipal, la obra puede detenerse y con ella su fecha de entrega.
- Qué pasa si la obra se retrasa. El contrato debe decir qué ocurre con su dinero si la entrega no se cumple: penalización, devolución o ambas.
- Memoria de acabados por escrito. “Cocina integral” puede significar muchas cosas. Pida el detalle: material de cubierta, marca de muebles, tipo de piso, cancelería.
Los riesgos reales
El riesgo principal de una preventa no es que el inmueble baje de precio, sino que la obra se retrase o no se concluya. Por eso el análisis debe centrarse en la solvencia y el historial del desarrollador más que en el descuento ofrecido.
Un segundo riesgo, menos evidente, es el de la autorización crediticia. Si usted aparta hoy y su crédito se autoriza hasta la entrega, sus condiciones financieras pueden haber cambiado. Conviene precalificar antes de firmar el apartado, no después.
Cuándo sí tiene sentido
La preventa funciona bien para quien tiene estabilidad laboral comprobable, no necesita mudarse de inmediato y puede sostener el enganche sin comprometer su liquidez. Para quien necesita habitar el inmueble en los próximos tres meses, una unidad terminada es la opción sensata, aunque cueste más.
En nuestros proyectos
Torre Rubí, en Balcones del Valle, está en etapa de preventa a $1,999,000 pesos, contra un precio de entrega de $2,100,000. Torre Altamirano, en el Barrio de Santiago, ya está terminada y conserva dos unidades disponibles para quien prefiere comprar sobre obra concluida.